sábado, 9 de abril de 2011

C

Nació con una discapacidad, apenas llegaba a 1.50 de estatura y era muy frágil. Sus padres pensando que le harían un bien, lo sobre protegieron, y ello causó un irrefrenable deseo de contacto humano.
Issei Sagawa,Siempre tuvo una debilidad por las europeas. Cuando pudo acabar los estudios y empezar la universidad, se fue a estudiar a parís, donde conoció a una chica preciosa, llamada Renee Hartevelt que iba a su clase.
Nada más verla se enamoró de ella. Era un chico siniestro al cual no le gustaba mucho relacionarse con la gente. Pero ella era distinta a los demás, era la persona más sociable que había visto jamás, y la única que le hablaba.
Relacionaba sus deseos sexuales con el frenesí que le suponía comer la carne de Renee, porque lo asociaba con tener a la persona querida siempre en su interior.
Sólo deseaba comer un trozo de su carne, pero hay pocas personas que dejarían que alguien les mordiera y les comiera.
Y así pues la invitó a su casa y ella se sentó en el escritorio de Sagawa, cuando se fue, él lamió y olió la silla jurando que se la comería.
Después de un tiempo, le pidió que fuera a su casa para leerle un poema en alemán, ya que ella sabía traducirlo. Cuando ésta se sentó, Sagawa, con un rifle que había comprado nada más llegar a parís, le disparó en la nuca.
Con gran esfuerzo desviste el cadáver y se pone contento por que ella ya no se negaría a su amor, ahora le pertenecía a él. Con un cuchillo le corta el pezón izquierdo y un pedazo de nariz para comerlos. Y se preguntó donde debería morder primero, selecciono las nalgas pero las encontró difícil de morder.
Siguió cortando para encontrar la carne mas profunda, puso dos filetes en su boca “su sabor es de un rico pescado crudo similar al sushi, no he comido nada mas delicioso”, se encontraba feliz de haber cumplido su fantasía.
Usando un cuchillo eléctrico empezó a cortar a Renee en partes, hizo varios filetes para mordisquearlos crudos, el resto lo guardo en su refrigerador. Preparo una comida rápida de carne humana frita con mostaza, tomo fotografías del cadáver mutilado y tuvo relaciones sexuales con lo que quedaba de él. “cuando yo la abrazo”, grabo en una cinta de audio, “ella suspira y le digo que la amo”. Cuando cocinaba y comía de sus restos, escuchaba la grabación que Renee que había hecho de la lectura del poema, su ropa interior la usaba como servilleta para limpiar su boca. Al cocinar un seno le dio asco por su apariencia grasosa y encontró que los muslos eran más deliciosos. Exhausto finalmente, tomó lo que quedaba del cadáver, lo llevo a su cama y durmió con él.
Y lo mejor de todo esto es, que aún sigue suelto.

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